El racismo

 

La raíz del racismo es la intolerancia, la envidia y la arrogancia de creerse superior al resto de los humanos solo por cuestiones de diferencias físicas. Esto solo demuestra una ignorancia profunda por parte de la persona en relación con la realidad espiritual que existe en toda criatura y en toda expresión física. El no saber que la vida es espiritual crea una psicología dual que os hace identificaros con conceptos, valores, y creencias absolutamente erróneas. La raíz del racismo es la ignorancia de que toda criatura del universo tiene una naturaleza espiritual.

 

Así, podréis entender por qué es importante educarse espiritualmente. Este tipo de educación no se da en vuestra sociedad, y este es el motivo de que existan disensiones, enfrentamientos, violencia y destrucción. A los seres más elevados se les conoce por el nivel de conciencia espiritual que han integrado y por su conocimiento de los valores de la vida y de la evolución del universo. Para estos seres ya no existe una visión dual de la vida. Ven  una unidad en la que todo es uno, un uno que expresa la identidad espiritual que une a todos los seres, independientemente de su expresión física.

 

Vosotros y todas las demás criaturas que compartís el mismo espacio evolutivo tenéis la misma esencia y la misma naturaleza: sois unidades de servicio divino.

 

Por motivos de evolución, todos estáis experimentando determinadas circunstancias, emociones, conceptos, pensamientos y valores que os permiten descubrir que sois todos hijos e hijas de la Fuente Primordial Infinita o Divinidad. Cuando este conocimiento esté anclado en vuestro interior, entonces tendréis una visión unificada de la vida.

 

Todo es espíritu y una emanación de Dios al que hay que respetar, amar y servir. Todos vosotros sois conciencia de luz inmortal divina experimentando la materia en sus múltiples modalidades con diferentes disfraces físicos. Dios reside dentro del templo físico de todos vosotros, ya seáis negros, blancos, amarillos o cualquier otra cosa. El cuerpo es el templo del alma y como tal habría que respetarlo, y no profanarlo con hábitos y actitudes destructivas.

 

Vuestra alma o esencia divina es el templo de Dios que se expresa a sí mismo a través del amor y de aquellos que vibran en sintonía con ÉL. Vosotros sois puntos de luz divina que crea un bello caleidoscopio de evolución, en el que la unidad y la diversidad son la manifestación del poder creativo de Dios. Una vez os identifiquéis con el hecho de que sois un ser de luz y parte de la conciencia divina, ya no habrá más diferencias, más violencia, más explotación ni más guerras entre vosotros. Todos sois igualmente amados por el Creador. ÉL respeta vuestra individualidad y vuestra idiosincrasia, y quiere que vosotros lo hagáis lo mismo con los demás. Amar significa aceptar y respetar a los demás tal y como son, pues ellos también son parte del juego de la creación divina. Las causas de la aflicción y el dolor en vuestro mundo son vuestra mente y vuestro ego destructivo. Por tanto, deberíais eliminarlo de forma que vuestro Ser Superior pueda manifestarse en la luz fraternal de la colaboración, la armonía y el amor incondicional*.

 

 

Revelaciones extraterrestres – Ramaathis Mam

 

*aunque el  amor incondicional no supone el dejar que los seres menos evolucionados espiritualmente le maltraten a uno, pues ellos no aprenderían que así no son las cosas y no les haríamos ningún favor

 

 

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