Cáncer y finanzas

 

CÁNCER Y FINANZAS

Triste balance tras cuarenta años

 

  Después de cuatro décadas de lucha intensiva contra el cáncer, la situación en los países industrializados es la siguiente:

 

1-La tasa de mortalidad por cáncer ha aumentado, lo cual pone en evidencia un doble fracaso: su prevención y su tratamiento

 

2-Hemos despilfarrado inútilmente miles de millones de dólares infructuosamente. “El cáncer cuesta a los estadounidenses más de 100 millones de dólares cada año… a causa de un tratamiento tan ineficaz como inhumano”, señala Frank Wiewel, director de People against Cancer.

 

3-El número de muertos continúa creciendo. En EEUU mueren cada año quinientas mil (500.000) personas.

 

4-Con el pretexto de “ayudarles”, se ha torturado a millones de personas. La mutilación está generalizada. Nadie escapa. Los pacientes pueden elegir una o varias mutilaciones:

 -amputación = cirugía

-quemaduras = radioterapia

-envenenamiento = quimioterapia

Todos estos tratamientos son tremendamente agresivos para todo el organismo; desestabilizan el equilibrio orgánico y lesionan gravemente el sistema inmunitario.

 

5-Se nos oculta o prohíbe el acceso a remedios alternativos eficaces*, inocuos y baratos. Se persigue a quienes lo dispensan como se perseguía a las hechiceras en la Edad Media.

 

6-Al suprimir la libertad de elección médica se violan los derechos humanos. Ya no podemos decidir nosotros mismos qué se hará o no con nuestro cuerpo.

7-Han destruido nuestro sistema inmunitario al incorporar numerosos productos cancerígenos (pesticidas, vacunas, radiaciones, medicamentos) en el agua, en el aire, en los alimentos y en el medio ambiente.

 

TRATAMIENTOS EFICACES DESDE HACE 60 AÑOS

 

  Por una parte, las autoridades continúan haciéndonos creer que el cáncer es una enfermedad tan misteriosa como mortal a la que hay que combatir con violencia; por otra parte, sabemos que hay tratamientos eficaces e indoloros que hacen desaparecer el cáncer.

 

EN 1943, EN ESTADOS UNIDOS

 

  Royal Rife y su grupo de médicos, bajo auspicios de la universidad del sur de California, expusieron sus logros clínicos: conseguían destruir el microorganismo responsable del cáncer por medio de una onda electromagnética de una longitud precisa. Esta técnica se difundió ampliamente durante los siguientes años y varios médicos la emplearon con éxito. Pero no duró mucho tiempo.

 

  Cuando Morris Fishbein, director de AMA (equivalente al Colegio Nacional de Médicos de España) oyó hablar de este tratamiento exigió que le cedieran intereses en la empresa, pero fue rechazado. Las consecuencias de este rechazo no se hicieron esperar y se obligó a los médicos a abandonar esta técnica. La AMA prohibió la publicación de cualquier artículo dedicado a este asunto en las revistas especializadas; las evaluaciones de esta técnica en los laboratorios oficiales fueron eliminadas; aquellos investigadores que apoyaban este tratamiento así como los principios sobre los que descansaba cayeron en desgracia y eran tratados de mentirosos; el autor del artículo que explicaba la técnica, publicado por la Smithsonian Institution, murió al volante de su coche…

 

EN LOS AÑOS 1950, EN FRANCIA

 

  El biólogo Gaston Naessens desarrolló varios productos anticancirígenos de comprobada eficacia. Primero el GN-24 y después el Anablasto, que conocieron un enorme éxito que puso en guardia a las autoridades. Estas interpusieron varias denuncias. Finalmente, y a pesar de los extraordinarios resultados obtenidos con estos tratamientos, Naessens tuvo que interrumpir sus terapias.

 

  En 1964 emigró a Canadá, donde inventó un nuevo remedio contra el cáncer, el 714-X. Nuevo éxito y nuevo escandaloso proceso en 1989. Pacientes de todo el mundo acudieron como testimonio vivo de sus tratamientos y las autoridades no pudieron condenarle. Lo que consiguieron, en cambio, fue bloquear el acceso a su remedio.

 

¿QUIÉN LOS SUPRIME?

 

  ¿Quién está detrás de estas decisiones? Ya en esa época buena parte de la medicina estaba en manos de las grandes finanzas.

 

Los principales actores protegían a los privados.

 

-La todopoderosa AMA que, a cambio de pago, depositaba “patentes de aprobación” sobre los productos médicos.

 

-El Rockefeller Institute of Medical Research, fundado en 1902 y que en 1928 ya había recibido 65 millones de dólares de John D. Rockefeller.

 

-El rey de la microbiología de la época era Thomas Rivers, médico del Rockefeller Institute desde 1953 hasta su muerte. Su influencia en la investigación del cáncer fue decisiva.

 

-El MSKCC (Memorial Sloan-Kettering Cáncer Centre) de Nueva York. Fue el primer hospital de Estados Unidos especializado en cáncer y entre 1940 y 1955, el centro de pruebas de medicamentos de las grandes multinacionales farmacéuticas. Después de trabajar algunos años en el Institute Rockefeller, Cornelius Rhoads fue nombrado director del MSKCC en 1939, puesto en el que permaneció hasta su muerte en 1959. Fue el mayor defensor de la quimioterapia en Estados Unidos.

 

-La American Cancer Society, fundada en 1913 por John D. Rockefeller hijo y sus socios. Recibía montones de dinero público que utilizaba para financiar proyectos de investigación aprobados por las autoridades. Sus cargos ejecutivos estaban a sueldo de los intereses económicos.

 

  Da lo mismo quién sea el inventor o su país de origen, los protagonistas del poder sanitario siempre son los mismos, al igual que su táctica: suprimir los tratamientos eficaces contra el cáncer. La gran banca y sus multinacionales son apátridas: no tienen nacionalidad y explotan a todos los países. Controlan la mafia médica de cada uno de ellos. Los gobernantes y sus criaturas se ocupan de que sigamos consumiendo los productos que garantizan los beneficios de las multinacionales, mientras nos arruinan física y económicamente a nosotros.

 

 

LA MAFIA MÉDICA – Ghislaine Lanctot
La Dra. Ghislaine Lanctot, cuyo padre y su abuelo fueron farmacéuticos, ejerció la medicina durante 25 años en EEUU, vio y habló con su libro La Mafia Medica; ella sabía que sería castigada por abrirnos los ojos con respecto a lo que existe realmente en el mundo financiero-médico-farmacológico, pero prefirió sufrir castigo para intentar ayudarnos. Se le retiró la licencia para poder ejercer la medicina como castigo.
 
*por ejemplo el método del Dr. Simoncini, a quien se le retiró la licencia para poder ejercer la medicina; su tratamiento era eficaz

 

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