El timo del dinero fiduciario

 
 
Cuando usted pide un préstamo para su vivienda, lo que obtiene es una anotación contable en su banco; una anotación en la que figura una cantidad. Aunque viera todo el montón de dinero junto, ello supondría dinero fiduciario, es decir, dinero no respaldado; el dinero fiduciario, llamado también dinero 'fiat', se basa en la confianza en el sistema, pero actualmente el  respaldo del dinero en oro es de alrededor de un 2% en gran cantidad de países, y sobre un 20% los que más respaldado tienen su dinero. Este lo crean las grandes agrupaciones bancarias* con unas máquinas dependiendo del que se necesite, pero es dinero como venido de la nada, no respaldado.
 

Sin embargo, lo que usted devuelve mes a mes con sus intereses sí es riqueza real, fruto de su trabajo diario.

 
Ello supone un negocio redondo para las grandes corporaciones bancarias (manejadas por los descendientes de sionistas jázaros la mayoría) y un gran timo a la gente trabajadora de todo el mundo, pues su trabajo es pagado con dinero sin valor, dinero que no representa a una riqueza real.
 

Del mismo modo supone un gran timo a los países que han de devolver unos intereses en base a unas cantidades prestadas que sólo son notas contables de una riqueza inexistente al no estar respaldada.

 

Este es el gran negocio de la élite oculta y la mejor manera que conocen actualmente de ponernos cadenas individualmente y en masa.

 

El Libertario

*tales como el FMI, Fondo Monetario Internacional

 

 

 

Cuando uno necesita dinero, va al banco. Porque supone que lo tiene.

No es así. Al contrario, tiene todavía menos que uno mismo, está mucho más endeudado que cualquiera de nosotros.

Tiene tantas deudas porque miles de personas le han confiado dinero, pero si quisieran recuperarlo, no podrían. Todos al mismo tiempo, claro.

 
Aún así, ¡vamos al banco a pedir dinero! Y cada vez que vamos, pretende prestárnoslo y nos exige que se lo devolvamos.
No puede prestarlo porque  no tiene. Nos hace creer que nos presta, para obligarnos a devolverlo.
 
Nosotros cuando reembolsamos el dinero, no hacemos lo mismo.
 
Trabajamos y creamos riqueza con este fin, y entonces nos la quitan. De verdad. 
De este modo, el banco ha logrado completar este juego de manos por el que le transferimos nuestro dinero, cuando él no tiene ningún derecho sobre nosotros. No tenía nada que prestarnos y no nos ha prestado nada. Se ha limitado a hacernos firmar un papel, en el que reconocemos que le debemos tal importe. Acto seguido, con ese papel u otro equivalente, hemos comprado. De eso nada: era moneda falsa, como lo prueba mejor que nada el hecho de que si queremos utilizar esa pretendida deuda para extender un cheque de otro banco, sería rechazado.
 
Únicamente el banco que nos ha hecho firmar ese escandaloso papel está en condiciones de rendir cuentas a los comerciantes en cuestión cuando éstos le presentan el dinero falso. ¿Qué hacen entonces?
 
¿Qué queremos que haga? Sigue sin tener un céntimo. Vuelve a fabricar moneda falsa para que el comerciante crea que ha recibido dinero.
 

A fin de cuentas, nosotros hemos cambiado nuestro trabajo verdadero por dinero falso, y el comerciante ha entregado productos verdaderos a cambio de dinero falso. Todo el mundo se ha dejado tomar el pelo salvo el banco.

 

La Conjura de los Reptilianos – Frank Hatem

 

 

Observemos a Suiza, el Reptile-Country*. Sin duda es el país más rico del mundo ¿Qué fabrica? ¿Qué crea? ¿Relojes? ¿Chocolate? Con eso nadie se hace el país más rico del mundo: Suiza es el país de las escrituras. De las deudas registradas en cuentas fantasma. Ahí reside la fortuna de Suiza. Es mucho más fácil que producir riquezas o ideas. No hay nada de qué estar orgullosos. Más vale ser pobre y crear una industria propia.

 

La Conjura de los Reptilianos – Frank Hatem

*el país de los reptiles

 

 

Si no logra entenderlo del todo o necesita más explicaciones sobre este tema, este video de menos de cinco  minutos de duración le ayudará a comprenderlo
 

https://www.youtube.com/watch?v=AN8613T1J5k&feature=youtu.be

 

 

 

 

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